Lunes, 20 de julio
El Niño escala a nivel histórico y pone a Baja California frente a un invierno de riesgo

El Niño escala a nivel histórico y pone a Baja California frente a un invierno de riesgo

La NOAA calcula 81% de probabilidad de que el calentamiento del Pacífico alcance su máxima categoría entre octubre y diciembre; lluvias intensas, inundaciones, deslaves y daños costeros forman parte de los escenarios para el estado.

Por César Esparza ·

ENSENADA.- El fenómeno de El Niño se encuentra activo, continuará fortaleciéndose durante el segundo semestre de 2026 y podría ubicarse entre los episodios de mayor intensidad registrados desde 1950, una condición que elevaría el riesgo de lluvias por encima del promedio, inundaciones, deslizamientos y afectaciones en la zona costera de Baja California durante el próximo invierno.

El Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos —NOAA, por sus siglas en inglés— informó que existe una probabilidad de 81% de que El Niño alcance la categoría de "muy fuerte" entre octubre y diciembre de 2026. La dependencia calcula además 97% de posibilidades de que el fenómeno continúe hasta el inicio de la primavera de 2027.

El reporte emitido el 9 de julio señala que la temperatura superficial del mar ya registra anomalías superiores a un grado centígrado en amplias zonas del Pacífico ecuatorial central y oriental. El índice semanal de la región Niño 3.4 alcanzó 1.2 grados por encima del promedio, mientras que en la zona Niño 1+2, frente a las costas de Sudamérica, llegó a 2.7 grados.

La NOAA considera un evento "muy fuerte" cuando el índice oceánico alcanza o supera una anomalía de dos grados centígrados. Para el trimestre octubre-diciembre, el organismo asigna 81% de probabilidad a ese nivel, 16% a un episodio fuerte y 3% a uno moderado.

Baja California quedaría en la ruta de las tormentas del Pacífico

El Niño escala a nivel histórico y pone a Baja California frente a un invierno de riesgo

En Baja California, los efectos principales podrían presentarse durante la temporada de lluvias de otoño e invierno, principalmente en Tijuana, Playas de Rosarito, Tecate, Ensenada y San Quintín, municipios expuestos al ingreso de sistemas frontales y tormentas procedentes del océano Pacífico.

Investigaciones y reportes del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, CICESE, han documentado que los episodios de El Niño suelen asociarse con un incremento de las precipitaciones en el noroeste de Baja California, aunque la intensidad del fenómeno no determina por sí sola la cantidad de lluvia que recibirá cada localidad.

Una mayor frecuencia de tormentas podría incrementar la posibilidad de inundaciones en vialidades, desbordamientos de arroyos, deslaves en laderas y cortes carreteros. Entre los puntos de atención se encuentran las cuencas urbanas de Tijuana y Ensenada, los asentamientos construidos en cañones, las carreteras escénicas y los tramos ubicados junto a taludes.

En Ensenada, la eventual concentración de precipitaciones podría afectar el tramo San Miguel–El Sauzal, la carretera escénica Tijuana–Ensenada, el libramiento, la ruta hacia el Valle de Guadalupe y las vialidades que conectan con Maneadero y el sur del municipio.

Para San Quintín, el riesgo se concentra en cruces de arroyos, caminos rurales, campos agrícolas y comunidades donde el drenaje pluvial y la infraestructura carretera tienen capacidad limitada.

Agua para presas y acuíferos, pero también pérdidas agrícolas

Un invierno lluvioso podría favorecer la recarga de presas, pozos y acuíferos, además de aportar humedad a zonas agrícolas que enfrentan condiciones de sequía. Sin embargo, las lluvias concentradas en periodos cortos pueden provocar erosión de suelos, daños en cultivos, pérdida de caminos parcelarios y afectaciones en sistemas de riego.

En el Valle de Guadalupe, Santo Tomás, Ojos Negros, Maneadero y San Quintín, el impacto dependerá de la distribución de las precipitaciones. Lluvias moderadas y continuas pueden beneficiar la humedad del suelo; tormentas intensas pueden generar arrastre de tierra, sedimentación y afectaciones en viñedos, hortalizas e infraestructura productiva.

El Niño escala a nivel histórico y pone a Baja California frente a un invierno de riesgo

El calentamiento del Pacífico también puede modificar las condiciones oceanográficas frente a Baja California. El aumento de la temperatura superficial puede alterar la distribución de peces, la disponibilidad de nutrientes y la productividad marina, con posibles efectos para la pesca y la acuacultura.

El pronóstico no significa que el desastre sea inevitable

La propia NOAA advierte que la intensidad de El Niño no garantiza que todos sus efectos típicos se presenten en cada región. Un episodio de categoría alta incrementa las probabilidades de determinados patrones, pero la lluvia final dependerá de la trayectoria de las tormentas, los sistemas de presión, los ríos atmosféricos y otras variables del Pacífico Norte.

El Niño es un fenómeno natural relacionado con el calentamiento del Pacífico ecuatorial y con cambios en la circulación atmosférica. Sus ciclos se presentan de manera irregular y pueden modificar los patrones de precipitación y temperatura en distintas regiones del planeta.

La previsión coloca a Baja California ante un periodo de preparación para la limpieza de cauces, revisión de drenajes, estabilización de taludes, mantenimiento carretero y actualización de protocolos de protección civil antes del inicio de las lluvias de otoño e invierno.