
Playas bajo presión: plásticos y basura amenazan uno de los mayores recursos naturales de México
Este sábado 19 de septiembre se conmemora el Día Mundial de las Playas, una fecha que pone sobre la mesa el deterioro de ecosistemas que sostienen biodiversidad, turismo y actividades económicas de millones de personas.
- 62.4% de los turistas extranjeros que visitaron México en 2025 tuvo como destino centros turísticos de sol y playa.
- Más de 11 millones de toneladas métricas de plástico llegan cada año a los mares del planeta.
ENSENADA.- No son solamente arena frente al mar. Las playas constituyen la zona de transición entre ecosistemas terrestres y acuáticos y funcionan como hábitat, barrera natural, espacio recreativo y uno de los principales motores de la actividad turística en países como México.
Este sábado 19 de septiembre se conmemora el Día Mundial de las Playas, fecha que se celebra el tercer sábado de septiembre y que está estrechamente relacionada con el movimiento internacional de limpieza de costas que dio origen al International Coastal Cleanup.
La conmemoración busca generar conciencia sobre la contaminación de playas y ambientes marinos y promover acciones ciudadanas para su conservación. En México, autoridades ambientales han advertido que su protección no representa únicamente un asunto ecológico, sino que también tiene implicaciones alimentarias, económicas y sociales.
Una playa es una formación natural que bordea océanos, mares, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Está integrada por sedimentos como arena, grava, conchas o guijarros que son transportados y moldeados constantemente por olas y corrientes.
Estos espacios albergan organismos que van desde especies microscópicas hasta peces, aves, tortugas y mamíferos marinos. Además, son ecosistemas dinámicos: pueden crecer, erosionarse, desplazarse o perder superficie por procesos naturales y por factores asociados a la actividad humana y al cambio climático.
Para México su importancia económica es particularmente relevante. Datos incorporados al Programa Institucional 2026-2030 de Fonatur indican que 62.4% de los turistas extranjeros tuvo como destino centros turísticos de sol y playa durante 2025, confirmando la concentración de buena parte de la actividad turística internacional en las costas mexicanas.
El problema está en lo que visitantes y ciudades están dejando atrás. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que más de 11 millones de toneladas métricas de plástico ingresan cada año a los mares, mientras que alrededor de 80% de la contaminación marina tiene origen terrestre.
En México, Semarnat ha documentado entre los residuos plásticos encontrados con mayor frecuencia tapas, platos, vasos y cubiertos desechables, bolsas, botellas y colillas de cigarro. También ha detectado microplásticos en todas las playas estudiadas dentro de sus investigaciones, con concentraciones particularmente elevadas en sitios de Tijuana, Nayarit, el Caribe y Veracruz.
El problema ya no termina en la arena. Investigaciones recopiladas por la autoridad ambiental mexicana han encontrado microplásticos en plancton, peces, ostiones, camarones, tortugas, pulpos, estrellas de mar y tiburones, mostrando que estos residuos han logrado incorporarse a diferentes niveles de la cadena trófica.
La magnitud del desafío ha movilizado a millones de personas. Ocean Conservancy reporta que desde 1986 cerca de 20 millones de voluntarios han retirado más de 400 millones de libras de basura de playas y vías acuáticas mediante el International Coastal Cleanup. Tan sólo durante la jornada de 2025 participaron más de 630 mil personas y fueron retiradas aproximadamente 3.4 millones de kilogramos de residuos.
México cuenta con más de 11 mil kilómetros de litoral, de acuerdo con información ambiental federal. En estados costeros como Baja California, proteger las playas significa conservar al mismo tiempo ecosistemas, paisaje, pesca, recreación y uno de los principales activos de la actividad turística.
El Día Mundial de las Playas vuelve así a plantear una responsabilidad compartida: reducir los plásticos de un solo uso, disponer correctamente de los residuos, participar en jornadas de limpieza y, sobre todo, evitar que la basura llegue a la costa. Limpiar una playa ayuda; dejar de contaminarla desde su origen es el reto de fondo.




